
Tu nombre y el mío
por Ximena Del Río
(Algún árbol de ola verma central de la Av. Arequipa en el cruce con Natalio Sánchez, alfrente del parque Washington)
Desde pequeña, siempre he tenido la - subversiva, según mi tía - costumbre de pintarrajear cada superficie plana que he encontrado: los baños de mi colegio, las paredes de mi habitación, el piso de parket de mi casa, las mayólicas de la cocina de la casa de mi abuela, los estantes de las tiendas de Gamarra(a donde voy desde siempre), las ventanas de los bancos, las sillas de mi sala, la arena de las playas de ica, las mesas, las sillas, todo .... Cualquier superficie plana, mientras más lisa y limpia, más se asemeja a un lienzo. lo qe escribo varía desde frases que se me vienen a la mente, hasta gritos de protesta que son la expresión de mis deseos y mis impulsos, de mis frustraciones y mis delirios, pasando por poemas y fragmentos de novelas de literatos que he leído desde que aprendía a leer ... No sé si mencioné que obviamente también escribo en árboles...
De alguna manera, el marcar cada espacio en blanco del mundo es una forma de dejar mi huella personal en todos los rincones, de dejar pruebas de mi paso por el mundo, algunas "visibles solo para aquellos que saben donde mirar".
Conozco amigos cuya afición por pintar paredes los ha llevado a descubrir talentos ocultos para el arte gráfico y los ha impulsado a estudiar cosas como diseño o dibujo en bellas Artes y demás escuelas (Gracias a Dios cada día se le reserva un asiento más al arte antes de que una nueva ingeniería más avanzada ocupe un asiento en las currículas educativas) Yo particularmente, no creo poseer ese particular talento de convertir mis garabatos en las paredes en obras de arte, graffitis, ni nada por el estilo, ... yo simplemente rallo.
Lo que alguna vez escribí en algún árbol como muchos otros árboles, de algún parque como muchos otros parques, no fue ni de lejos una obra de arte ni nada por el estilo, fue mas bien quizá una obra de amor ... Bien dice la letra de la canción del desaparecido grupo Nectar : "Aquel arbolito donde está escrito tu nombre y el mío" Pues su nombre y el mío estarán siempre escritos en aquel árbol aunque todo lo demás ya no existe ... un amor que fue inmortalizado ... Así que si algún día crees en contrar al amor de tu vida y sientes que en ese momento es para siempre, no dejes de garbatear un árbol con tu nombre y el suyo ... No lo olvides.